Buenos tiempos para el turismo en Extremadura

Más turistas, más pernoctaciones, más gasto, más empleo y más rentabilidad. Ha sido 2017 un año redondo en todos los aspectos para el turismo en Extremadura. Eso lo sitúa como uno de los sectores que más está tirando al alza de la economía regional, lo cual es una buena noticia. Si tenemos en cuenta que el turismo fue considerado como una de las cinco áreas de excelencia de la Estrategia de Especialización Inteligente de Extremadura 2014-2020, los resultados parecen poner de manifiesto que esa elección fue un acierto y que el esfuerzo está dando sus frutos.

Entrando en detalle, uno de los hitos de este 2017 ha sido un nuevo récord de turistas y pernoctaciones en la región. Hasta noviembre, último dato publicado por el INE al cierre de edición de esta revista (*), los alojamientos turísticos extremeños acumulaban 1.656.159 viajeros, un 3,2% más que en los mismos meses del año anterior. Con esta subida el año habrá acabado en torno a una cifra histórica de 1.750.000 viajeros. De ellos, unos 280.000 habrán sido extranjeros, también el mayor número de la serie histórica. La encuesta de movimientos turísticos en fronteras es aún más generosa y calcula que en los once primeros meses del año habían pasado por la región 350.000 turistas extranjeros, un 50% más que el año anterior.

Aún mejor ha sido el dato de las pernoctaciones. Hasta noviembre se acumulaba un crecimiento del 4% con respecto al mismo periodo de 2016. Vista la buena marcha que tuvo el puente de diciembre, es seguro que 2017 ha superado por primera vez el umbral de los 3,3 millones de pernoctaciones, de las que cerca de 450.000 correspondieron a turistas extranjeros.

Además, la mejora de los datos de ocupación ha venido acompañada, en el caso de los hoteles, por un incremento de los precios y de la rentabilidad. El índice de precios creció hasta noviembre un 0,8% en promedio anual, mientras que los ingresos medios por habitación disponible subieron un 6,7% con respecto mismo periodo del año anterior. Por el contrario, los alojamientos de turismo rural, a pesar de ser los que registran mayor ganancia proporcional de viajeros y pernoctaciones, han visto caer sus precios una media del 5,1%. Este es un aspecto importante al que habrá que prestar atención en 2018.

San Martín de Trevejo.
(c) Turismo Extremadura (@extremadura_tur)

La buena marcha de los indicadores de demanda ha tenido su reflejo también en un terreno esencial: el empleo. Hasta noviembre, el número medio anual de afiliados a los sectores de hostelería y agencias de viaje en la región era de 24.803 trabajadores, un 4,1% más que en un año antes y nuevo récord. Este aumento supera en dos puntos al crecimiento medio de la afiliación total en Extremadura, de modo que el turismo es también uno de los sectores que más está empujando la creación de empleo en la región.

En definitiva, corren buenos tiempos para el turismo en Extremadura. Pero no por ello hay que caer en la autocomplacencia. Entre otras cosas porque en bastantes aspectos se está creciendo menos que la media. Es necesario seguir trabajando para mejorar el posicionamiento de la región y su oferta turística. Y empujar para que se cumplan las promesas sobre nuestras infraestructuras ferroviarias, porque ello redundará en el aumento del atractivo regional.

(*) Artículo publicado en la edición especial Fitur 2018 de la revista A cuerpo de rey que edita Cope Extremadura.

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